Si la elección es esencialmente fija en el caso de los fuerabordas -ya que prácticamente sólo están disponibles en gasolina-, hay que considerar cuidadosamente las unidades mixtas.
El punto de partida para una evaluación adecuada es estimar el número de horas de motor que esperas registrar cada año.
Esta cifra, multiplicada por la diferencia en el consumo de combustible (que tiende a favorecer al diésel), y comparada con la diferencia en el coste de compra entre los motores de gasolina y las unidades diésel, bastante más caras, te permite valorar qué opción es más rentable.

La diferencia en el consumo de combustible a una velocidad media de 30 nudos para un MX-11 -asícomo para un MX-13- conmotores diesel frente a los de gasolina es de unos 30 litros por hora más con los motores de gasolina. Esto significa que a lo largo de una temporada -basándonos en 40 horas de motor- e incluso suponiendo una velocidad constante de 30 nudos, se consumirían 1.200 litros más de combustible. Teniendo en cuenta que los precios del combustible son ahora bastante similares, esto supondría unos 2.300 euros al año como máximo.
Por otra parte, la diferencia en el coste de compra entre los dos tipos de motores es de unos 40.000 euros + IVA más para los motores diésel en comparación con las unidades equivalentes de gasolina.
Ni que decir tiene que esto significaría alcanzar el equilibrio sólo al cabo de unos 20 años… demasiado tiempo.
A menos, claro está, que la elección esté motivada por otros factores, entre los que suele destacar la preocupación por llevar gasolina a bordo. Conviene aclarar que los motores modernos ya no tienen el problema de la evaporación de la gasolina de los carburadores, ya que ahora son todos de inyección. Además, nuestros barcos están equipados con sistemas adecuados de ventilación de la sala de máquinas mediante extractores de aire específicos («sopladores»), así como «olfateadores» especiales, sensores que detectan (y activan una alarma) cualquier presencia de vapores de gasolina.
Un uso más intensivo de la embarcación puede (o debe) desplazar naturalmente la preferencia hacia los motores diesel. Si con 40 horas al año la balanza se inclina hacia la gasolina, las cosas cambian claramente cuando el uso se aproxima -o supera- las 100 horas anuales.
Otra necesidad que se destaca a menudo es la posibilidad de compartir combustible con un «barco nodriza» cuando se utilizan nuestras semirrígidas como embarcaciones auxiliares. También en este caso, por razones prácticas, la elección puede recaer en la propulsión diesel.
Por último, también merece la pena tener en cuenta que las embarcaciones equipadas con motores diésel conservan mejor su valor y son más atractivas para la reventa en el mercado de segunda mano que las equipadas con motores de gasolina, sobre todo cuando el número de horas del motor es elevado.
En conclusión, todo lo anterior sugiere que los motores de gasolina son aconsejables para un uso moderado (que, para que quede claro, no difiere del uso típico de los fueraborda), mientras que los motores diésel se convierten en la opción preferible cuando se prevé un elevado número de horas de motor.

Para los barcos, ¿es mejor un motor de gasolina o diésel? Tabla resumen
|
Horas anuales del motor |
Diferencia de consumo (gal7h) |
Mayor coste del combustible |
Mayor coste del motor diesel |
Años para alcanzar el equilibrio |
|
40 |
7.93 |
1200 |
40000 |
33.3 |
|
60 |
7.93 |
1800 |
40000 |
22.2 |
|
80 |
7.93 |
2400 |
40000 |
16.7 |
|
100 |
7.93 |
3000 |
40000 |
13.3 |
|
150 |
7.93 |
4500 |
40000 |
8.9 |
|
200 |
7.93 |
6000 |
40000 |
6.7 |
|
1000 |
7.93 |
30000 |
40000 |
1.3 |

















