Rendimiento, elegancia y espacios interiores habitables. El Prestige F6.7 no deja nada que desear: este yate del astillero francés, perteneciente al Grupo Beneteau, combina todas estas cualidades en una interpretación original del flybridge de lujo. Con 20,45 metros de eslora, el nuevo buque insignia de la F-Line marca una evolución importante en la filosofía de diseño de Prestige Yachts. Su silueta afilada y estilizada esconde en realidad un enfoque del volumen totalmente repensado, capaz de ofrecer un espacio generoso sin cargar las líneas exteriores. Pero es sobre todo al soltar amarras cuando este yate revela su carácter: propulsado por dos motores Volvo Penta D13 IPS1350 de 1.000 caballos cada uno, el Prestige F6.7 alcanza una velocidad de nada menos que 33 nudos, ofreciendo una navegación que impresiona por su equilibrio entre potencia, confort y tamaño. Subimos a bordo para ponerlo a prueba y descubrir cómo se comporta esta pequeña joya.
Prestige F6.7: la prueba de mar
Tomamos el timón del Prestige F6.7, dispuestos a comprobar las cualidades de un yate que ya desde el primer vistazo insinúa una personalidad interesante. Las líneas exteriores son estilizadas, con una proa afilada y un perfil dinámico que logran disimular el considerable tamaño del casco. Es un resultado nada obvio para un flybridge de más de veinte metros, sobre todo teniendo en cuenta la amplitud de los interiores.

Nuestro barco está equipado con la opción de motorización más potente disponible, formada por dos motores Volvo Penta D13 IPS1350 de 1.000 caballos cada uno, para una potencia combinada de 2.000 caballos. Durante la prueba vamos dos personas a bordo, con los depósitos de combustible al 60 % y los de agua al 35 %. Estas condiciones nos permiten evaluar el rendimiento del yate con una carga moderada.
Comenzamos la prueba al ralentí, con los motores a 600 rpm. El Prestige F6.7 avanza a 6 nudos, con un consumo total de combustible de solo 10,3 litros por hora. Es una velocidad perfecta para salir del puerto y familiarizarse con los mandos. La primera impresión es la de estar al timón de un barco mucho más pequeño, gracias a la posición del puesto de mando y a la facilidad de manejo del sistema de propulsión IPS.
Vamos aumentando gradualmente el régimen del motor. A 1.000 rpm alcanzamos 9,7 nudos, con un consumo de 41 litros por hora, mientras que a 1.200 rpm llegamos a 11,2 nudos con un consumo de 65 litros por hora. Es precisamente en este punto donde aparece uno de los datos más interesantes de nuestra prueba. El Prestige F6.7 alcanza la velocidad mínima de planeo ya a los 11,5 nudos, con los motores a 1.250 rpm y un consumo de 75,8 litros por hora. Es un umbral notablemente bajo para un yate de este tamaño, lo que demuestra la capacidad del casco para mantener el planeo incluso a velocidades relativamente bajas.

Seguimos acelerando. A 1.400 rpm alcanzamos 13 nudos con un consumo de 99 litros por hora, mientras que a 1.600 rpm la velocidad sube a 15,9 nudos y el consumo a 139 litros por hora. La progresión es suave y, a medida que añadimos potencia, el barco empieza a mostrar todo el potencial de sus dos motores Volvo Penta.
Llevando los motores a 2.000 rpm, alcanzamos 22,4 nudos, con un consumo de 230 litros por hora. La sensación al timón es la de una navegación sólida y controlada. El Prestige F6.7 no busca impresionar con reacciones agresivas, sino que ofrece el carácter progresivo que cabría esperar de un yate pensado para travesías largas con el máximo confort. La potencia es abundante, pero se entrega de una forma que prioriza una navegación suave.
Llegamos así al régimen de motor que consideramos ideal para la crucero. A 2.200 rpm el Prestige F6.7 navega a 27,5 nudos, con un consumo total de 255 litros por hora. Es un resultado significativo: la velocidad de crucero se sitúa en torno a los 27 nudos, un ritmo que permite cubrir grandes distancias con rapidez sin necesidad de recurrir a toda la potencia disponible. A esta velocidad, el consumo se traduce en unos 9,3 litros por milla náutica. Teniendo en cuenta los 3.400 litros de capacidad de los depósitos, esto arroja una autonomía teórica de aproximadamente 367 millas náuticas, que se reduce a unas 293 millas si se mantiene una reserva del 20 %. Por supuesto, se trata de un valor calculado a partir de los datos de consumo registrados y variará en función de la carga, las condiciones del mar y el trimado.

Pero queremos saber hasta dónde puede llegar este nuevo buque insignia, así que seguimos acelerando. El empuje de los dos motores Volvo Penta se deja sentir, y la velocidad sube a 32,7 nudos a 2.500 rpm, con un consumo total de 351 litros por hora. Estamos, por tanto, prácticamente a 33 nudos, una velocidad máxima impresionante para un flybridge de más de veinte metros con un espacio habitable tan amplio.
Sin embargo, lo que más impresiona del Prestige F6.7 no es tanto la velocidad máxima absoluta como la amplitud de su rango de uso. Desde el planeo a solo 11,5 nudos hasta un crucero rápido de 27 nudos y una velocidad máxima de casi 33, este yate ofrece una notable flexibilidad a la hora de elegir el ritmo de navegación. Es precisamente esta versatilidad la que destaca como uno de sus principales puntos fuertes: se puede navegar sin prisa, priorizando el confort, o aprovechar los 2.000 caballos disponibles para llegar rápido al destino. Todo ello con un casco diseñado para combinar rendimiento y calidad de vida a bordo.
Datos de rendimiento registrados durante la prueba
Régimen del motor (rpm) | Velocidad (nudos) | Consumo de combustible (l/h) | Consumo de combustible (l/mn) |
|---|---|---|---|
600 | 6,0 | 10,3 | 1,72 |
1.000 | 9,7 | 41 | 4,23 |
1.200 | 11,2 | 65 | 5,80 |
1.250 | 11,5 | 75,8 | 6,59 |
1.400 | 13,0 | 99 | 7,62 |
1.600 | 15,9 | 139 | 8,74 |
1.800 | 20,0 | 185 | 9,25 |
2.000 | 22,4 | 230 | 10,27 |
2.200 | 27,5 | 255 | 9,27 |
2.400 | 31,5 | 331 | 10,51 |
2.500 | 32,7 | 351 | 10,73 |
Cómo está construido el Prestige F6.7
Si la prueba de mar nos convenció en cuanto a rendimiento, es observando el Prestige F6.7 amarrado en el muelle cuando surge otro de los aspectos más interesantes del proyecto: la forma en que se gestionan los volúmenes, claramente distinta de las soluciones adoptadas tradicionalmente por el astillero. El mérito corresponde al trabajo de Garroni Design, que desarrolló el concepto y las líneas exteriores, mientras que la arquitectura naval es obra de Diseño J&J. El objetivo era ambicioso: crear un barco de proporciones elegantes y estilizadas sin sacrificar la cantidad ni la calidad del espacio habitable. El resultado es un yate de silueta particularmente estilizada, en el que la distribución de los espacios interiores sigue una filosofía más cercana a la de una residencia contemporánea que a la de un flybridge tradicional.

La transformación más evidente afecta a la popa, donde Prestige ha adoptado una disposición de dos niveles que cambia por completo la relación entre los invitados y el mar. El cockpit ya no es un simple espacio de paso entre la plataforma de baño y el salón, sino que se convierte en un auténtico espacio de vida. En el nivel inferior encontramos una amplia solárium orientada al agua, mientras que unos escalones más arriba hay una terraza cubierta pensada para socializar y comer al aire libre.
Esta solución aprovecha al máximo la superficie disponible y, sobre todo, crea una continuidad visual con el mar. No hay grandes estructuras que interrumpan la vista hacia popa: la mirada puede extenderse libremente hacia el horizonte. La posibilidad de configurar el espacio de otra forma, con una zona de beach club equipada con asientos y compartimentos de almacenaje, demuestra también la atención prestada a las necesidades de distintos propietarios.
La cubierta principal: la cocina como protagonista
Al entrar en el salón del Prestige F6.7, se percibe de inmediato cuánto ha cambiado la filosofía de los interiores. Las grandes superficies acristaladas dejan entrar una generosa cantidad de luz natural y ayudan a crear una conexión continua entre el interior y el entorno. La sensación es la de encontrarse en un espacio abierto, luminoso y acogedor.

Pero la verdadera novedad está en la disposición del mobiliario. La cocina ocupa una posición central en la cubierta principal, convirtiéndose en el corazón de la vida a bordo. En la configuración en isla, deja de ser una zona de servicio separada del área de estar para convertirse en un espacio en torno al cual los invitados pueden reunirse, charlar y compartir los momentos del día. Es una elección de diseño muy interesante, porque responde a una forma cada vez más informal de vivir a bordo de un yacht. La cocina pasa a formar parte integral de la experiencia social, mientras que el salón mantiene una disposición abierta y fluida. Para los propietarios que prefieran una configuración más tradicional, también está disponible una solución alternativa, con asientos a babor y una mesa plegable.
Especialmente acertada es la elección de los materiales, que contribuyen a crear un ambiente refinado sin resultar excesivamente formal. Las superficies lacadas alternan con detalles en piel, tejidos suaves y acabados en ratán, mientras que los espejos con acabado en bronce amplifican aún más la luminosidad. La sensación general es la de un lujo discreto, en el que la calidad de los acabados se combina con una auténtica atención al confort cotidiano.
El flybridge de 26 metros cuadrados
Al subir a la cubierta superior, descubrimos otro de los espacios que mejor expresan la filosofía del Prestige F6.7. El flybridge ofrece una superficie total de 26 metros cuadrados, organizada como una gran terraza panorámica. Sus dimensiones permiten distribuir cómodamente las distintas funciones sin sacrificar la libertad de movimiento.

El segundo puesto de mando se encuentra en posición central e integrado en la zona de estar, lo que permite a quien esté gobernando el yate permanecer en contacto con los invitados. Completa el conjunto una amplia zona de comedor con cocina exterior y varias configuraciones de mobiliario posibles, especialmente en la zona de popa. Es un espacio pensado para disfrutarse durante todo el día, desde la navegación hasta los momentos de relax fondeados. La posibilidad de modificar la disposición de los asientos hace que el flybridge sea además especialmente versátil.
En proa se ha creado una zona de relax adicional, con solárium y asientos enfrentados. Es una solución que permite a los invitados elegir entre distintos espacios exteriores, según la exposición al sol y las preferencias personales. En conjunto, el Prestige F6.7 ofrece tres grandes zonas exteriores, cada una con su propia identidad: el cockpit en contacto directo con el agua, el flybridge panorámico y la zona de estar de proa.

Un sorprendente camarote del armador
La cubierta inferior también presenta soluciones interesantes, empezando por la posición del camarote del armador. A diferencia de muchos yates de este tamaño, en los que el camarote principal se ubica en la zona central, en el Prestige F6.7 el camarote del armador se encuentra en proa. Es una elección que permite crear un espacio especialmente privado, con una distribución del mobiliario pensada para aprovechar al máximo las vistas al mar.
La cama está colocada de forma transversal, cruzando el eje del casco, lo que permite aprovechar los grandes ventanales laterales y convertir el paisaje en parte integral del espacio. El camarote del armador ofrece dimensiones generosas y un ambiente elegante, en el que encontramos los mismos materiales refinados utilizados en la cubierta principal.

En la zona central encontramos el camarote VIP, diseñado con características que permiten considerarlo un segundo camarote principal. La configuración estándar incluye tres camarotes de invitados y tres baños, pero es posible añadir un cuarto camarote o utilizar el espacio como lavandería o pequeña oficina. Esta modularidad es otro de los elementos distintivos del diseño, ya que permite adaptar el yate a usos muy diferentes, desde cruceros familiares hasta estancias prolongadas a bordo. También está disponible, como opción, un camarote para dos tripulantes con acceso independiente.
Conclusión
El Prestige F6.7 representa una evolución significativa para el astillero francés, que con este nuevo buque insignia de la F-Line demuestra su voluntad de ir más allá del concepto tradicional de flybridge. La cualidad que más nos ha llamado la atención es su capacidad de conciliar exigencias que parecen difíciles de equilibrar: amplios volúmenes interiores, líneas exteriores estilizadas y un rendimiento de primer nivel en el mar. La nueva disposición de la popa, el salón con su cocina central, el flybridge de 26 metros cuadrados y el camarote del armador en proa demuestran que el proyecto no se limita a ofrecer espacios más grandes, sino que busca, sobre todo, hacerlos más funcionales y agradables de vivir.
La prueba de mar confirma esta impresión positiva. Con sus 2.000 caballos, el Prestige F6.7 alcanza casi 33 nudos, pero sobre todo ofrece una velocidad de crucero de unos 27 nudos y un umbral de planeo particularmente bajo, de 11,5 nudos. Son cifras que describen un yate capaz de afrontar grandes travesías, sin renunciar a la posibilidad de navegar a ritmos más tranquilos. El resultado es un barco que logra ser elegante sin parecer estático, espacioso sin resultar voluminoso, y potente sin perder el foco en el confort.
En definitiva, el Prestige F6.7 no pretende ser simplemente el modelo más grande de la nueva F-Line: aspira a representar su síntesis más completa. Y, tras haberlo probado, podemos decir que tiene todo lo necesario para conseguirlo.
Prestige F6.7 – Ficha técnica
Eslora total | 20,45 m |
Eslora del casco | 18,13 m |
Manga máxima | 5,17 m |
Calado | 1,69 m |
Motores de serie | 2 x Volvo Penta D13 IPS1200 de 900 CV |
Motores de la prueba | 2 x Volvo Penta D13 IPS1350 de 1.000 CV |
Capacidad de combustible | 3.400 l |
Capacidad de agua dulce | 710 l |
Camarotes de invitados | 3 (4 opcionales) |
Baños | 3 |
Camarote de tripulación | Opcional, 2 literas |
Superficie del flybridge | 26 m² |
Categoría de diseño CE | B12 / C14 / D14 |
Arquitectura naval | J&J Design |
Concepto y diseño exterior | Garroni Design |
Diseño de interiores | Prestige Engineering |
Astillero | Prestige Yachts |
Fuentes y referencias
Fuente | Información |
|---|---|
Mediciones técnicas de la prueba de mar, realizada por el periodista especializado: velocidad, consumo de combustible y rendimiento en navegación. | |
Información sobre el astillero, la gama F-Line y la filosofía de diseño. |
Prestige F6.7 – Preguntas frecuentes
¿Cuál es la velocidad máxima de la Prestige F6.7?
Durante nuestra prueba de mar alcanzamos 32,7 nudos a 2.500 rpm, con un consumo total de combustible de 351 litros por hora. Por tanto, la velocidad máxima es de aproximadamente 33 nudos.
¿Cuál es la velocidad de crucero de la Prestige F6.7?
La velocidad de crucero es de aproximadamente 27 nudos. Durante la prueba registramos 27,5 nudos a 2.200 rpm, con un consumo total de combustible de 255 litros por hora.
¿Qué motores utiliza la Prestige F6.7?
Hay disponibles dos opciones de motores Volvo Penta: un par de motores IPS1200 D13 de 900 hp cada uno, o dos motores IPS1350 D13 de 1.000 hp cada uno, como en la embarcación que probamos.
¿Cuántos camarotes tiene la Prestige F6.7?
La configuración estándar incluye tres camarotes para invitados, con la opción de añadir un cuarto. También está disponible un camarote de tripulación opcional para dos personas.













